Un arreglo médico urgente, una reparación del auto o una boleta que llegó duplicada, pueden desordenar todo tu mes si no tenías reserva.
De esta manera, la buena noticia es que afrontar un gasto imprevisto sin ahorros es posible si sigues un orden en el que primero confirmes la urgencia real, luego mires tu flujo de dinero y, recién al final, elijas la mejor fuente de financiamiento. Esto te permitirá endeudarte más de lo necesario y proteger tu historial.
Claves para afrontar un gasto imprevisto sin ahorros
Las claves para afrontar un gasto imprevisto sin ahorros son las siguientes:
Confirmar si es un gasto realmente impostergable
En vista de que no todo lo inesperado es urgente, es conveniente que te cuestiones el hecho de que si no lo pagas inmediatamente, perderás el servicio, la cobertura o la oportunidad.
Dado el caso de que la respuesta sea negativa, puedes reprogramar o negociar, lo que te dará el aire para buscar una opción que sea más barata.
Hacer una radiografía rápida de tu plata en la actualidad
Una radiografía rápida equivale a anotar ingresos, gastos fijos, gastos variables y deudas, tratándose de un inventario de 24 horas.
Asimismo, si un término te parece técnico, un flujo de caja es solamente el dinero que entra y sale en el mes. Con esa foto sabrás cuánto puedes destinar sin quedarte sin comer ni pasajes.
Liberar efectivo en 24 a 72 horas
Antes de pedir plata afuera, libera adentro, de manera que, puedes vender algo que no uses, pausar suscripciones, reducir delivery y ocio por unos días. Además, pide una prórroga de un servicio no esencial, dado que, muchas veces el 30 a 40 % del gasto inesperado tan solo se cubre con este ajuste express.
Opciones para afrontar un gasto imprevisto sin ahorro
Las opciones para afrontar un gasto imprevisto sin ahorro son las siguientes:
1. Créditos ANSES y otros programas estatales
Si estás en Argentina y cumples los requisitos, los créditos ANSES permiten obtener un monto acotado con descuento directo y condiciones ya publicadas en el portal oficial.
Revísalos siempre en la página de créditos ANSES, no en enlaces de redes. Ahí ves topes, tasas y si puedes pedirlo otra vez.
2. Bancos públicos y adelantos de sueldo
Algunos bancos estatales o empleadores ofrecen adelantos sobre el salario. Esta es una opcion que tiene como ventaja que permite conocer la tasa y, a su vez, se descuenta solo.
El riesgo es que te queda menos ingreso el mes siguiente, siendo conveniente usarlo para gastos verdaderamente impostergables.
3. Tarjeta de crédito: usar solamente en 1 pago o 3 cuotas
La tarjeta es una herramienta, no una billetera infinita. Pagar en una sola cuota evita intereses.
Si necesitas fraccionar, asegúrate de que sean de 2 a 3 cuotas y nunca más de lo que puedas cubrir con tu ingreso estable.
Plan exprés de 30 días para salir del imprevisto
Un plan exprés de 30 días para salir del imprevisto es el siguiente:
Día 1 a 2: registrar todo
Anota cada gasto, aunque sea pequeño. El objetivo es saber dónde se fuga el dinero. Sin registro no hay control.
Día 3 a 5: vender, pausar y reducir
Publica lo que no usas, congelando compras no esenciales y renegociando un servicio, lo que busca generar el primer efectivo real.
Día 6 a 10: si sigue faltando, elegir la mejor financiación
Con la cantidad exacta que te falta, comparas un programa estatal, adelanto de sueldo o tarjeta en pocas cuotas. La mejor financiación es la que tiene costo claro y devolución posible.
Día 11 a 30: armar mini fondo
Aunque parezca contradictorio, después del imprevisto empiezas a guardar. Un 5 % mensual crea el embrión del fondo de emergencia que te permitirá afrontar un gasto imprevisto sin ahorros la próxima vez sin endeudarte tanto.
¿Es buena idea pedir un préstamo personal para un gasto chico?
Únicamente, esto es recomendable si el gasto es urgente y el préstamo tiene tasa y plazo conocidos, de manera que, para montos muy pequeños, a veces es más sano reordenar el mes que sumar una deuda nueva.
¿Qué pasa si estoy en el Veraz?
Estar informado en el Veraz o en el BCRA complica el acceso al crédito formal porque muestra atrasos. En ese caso, conviene primero regularizar lo mínimo y elegir financiamiento que no te deje más abajo en el scoring.
¿Puedo usar la tarjeta y después refinanciar?
Puedes, pero es la opción más cara. Refinanciar significa pasar una deuda corta a una más larga pagando intereses. Úsalo solamente si el gasto era crítico y ya estás recuperando ingresos.
La estafa falla cuando verificas primero
La mayoría de los problemas aparecen cuando alguien se desespera y acepta cualquier crédito rápido.
Si verificas la fuente, comparas costo total y tienes un mini fondo, afrontar un gasto imprevisto sin ahorros se vuelve un proceso y no una crisis, mientras que, si necesitas ordenar tu historial o entender qué te está frenando para acceder a mejores condiciones, puedes contactarnos en Credixit, nos sentiremos complacidos de ayudarte.
