Cuando una persona tiene una deuda atrasada o aparece con información negativa en una base de datos crediticia, es habitual que busque cómo «limpiar» su historial. Sin embargo, esta expresión puede generar confusión.
De tal manera, en Argentina existen mecanismos para corregir información incorrecta, actualizar una deuda que ya fue cancelada y solicitar la eliminación de determinados datos cuando se cumplen los plazos legales, pero no existe un procedimiento para borrar a voluntad cualquier antecedente financiero verdadero.
¿Qué significa realmente limpiar el historial crediticio en Argentina?
Antes de pagar a una empresa que promete eliminar antecedentes negativos o asumir que una deuda desaparece inmediatamente después de ser cancelada, conviene conocer qué derechos tiene el consumidor y qué información puede permanecer registrada.
De este modo, limpiar el historial crediticio no significa necesariamente borrar todo registro de una deuda o de un atraso, lo que en la práctica puede implicar distintas acciones según la situación.
Si una entidad informó un dato incorrecto, el titular puede solicitar su rectificación o actualización.
Por ejemplo, si una deuda ya fue cancelada, pero continúa apareciendo como impaga, corresponde pedir que la información refleje la situación real.
Al respeto, la Ley 25.326 reconoce el derecho de las personas a solicitar la rectificación, actualización o supresión de sus datos personales cuando corresponda. Además, estipula reglas concretas para la información empleada con fines crediticios.
Asimismo, es importante distinguir entre la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y las bases privadas de información comercial. La Central de Deudores reúne información comunicada por entidades financieras y otros proveedores de crédito y muestra, entre otros datos, la situación y los atrasos registrados durante los últimos 24 meses.
Por lo tanto, mejorar el historial crediticio consiste principalmente en mantener las obligaciones al día, regularizar las deudas pendientes y asegurarse de que la información registrada sea correcta y esté actualizada.
Mitos frecuentes sobre el historial crediticio
Existen varias creencias sobre la posibilidad de eliminar antecedentes negativos. Algunas parten de una interpretación incorrecta de los derechos relacionados con los datos personales.
Mito 1: pagar una deuda borra automáticamente el historial de mora
Pagar una deuda no significa que todo antecedente relacionado con el incumplimiento desaparezca de manera inmediata.
La cancelación modifica la situación de la obligación, pero puede existir información histórica que continúe registrada durante el período permitido por la normativa. En la Central de Deudores del BCRA, por ejemplo, se muestran los datos correspondientes a los últimos 24 meses.
Lo que sí debe ocurrir es que la información refleje correctamente la situación actual. El BCRA señala que, después de pagar una deuda, el cambio debería visualizarse a fines del mes siguiente o a comienzos del mes posterior al pago.
Por eso, si una persona ya canceló una obligación y continúa figurando como deudora en situación incorrecta después del período de actualización correspondiente, puede iniciar un reclamo.
Mito 2: una empresa puede eliminar cualquier antecedente negativo
No existe una regla general que permita eliminar cualquier información negativa simplemente porque perjudica la posibilidad de obtener un crédito.
La Ley 25.326 establece límites para el tratamiento de información crediticia. Los datos significativos para evaluar la solvencia pueden conservarse durante determinados períodos y, cuando una obligación se cancela o extingue, el plazo se reduce a 2 años en los términos establecidos por la normativa.
Esto significa que una empresa no puede garantizar que eliminará un antecedente verdadero de forma inmediata. No ocurre lo mismo cuando se trata de un dato incorrecto, desactualizado o que ya no debería conservarse. En estos casos, la legislación contempla mecanismos para solicitar que sea corregido o, cuando corresponda, eliminado.
Mito 3: pagar a una empresa que promete limpiar el historial garantiza resultados
Es importante mantener cautela ante quienes prometen un “borrado garantizado”, ya que una empresa privada puede brindar asesoría o encargarse de gestionar una reclamación, pero no tiene facultad para alterar por su cuenta los registros de una entidad financiera ni la información contenida en una base de datos crediticia. La rectificación debe estar respaldada por la situación real y las normas aplicables.
Si una persona pagó una deuda, lo razonable es conservar los comprobantes, solicitar la actualización correspondiente y reclamar ante la entidad que informó el dato si este continúa siendo incorrecto.
Al respecto, el BCRA establece precisamente este procedimiento para los registros de su Central de Deudores: primero se reclama ante la entidad que informó la información y, si no existe una solución satisfactoria, puede recurrirse al Banco Central.
Mito 4: aparecer en Veraz significa que existe una deuda vigente
Aparecer en Veraz no necesariamente significa que existe una deuda vigente, ya que una persona puede estar en una base de información crediticia debido a antecedentes relacionados con obligaciones anteriores, aunque posteriormente haya cancelado la deuda.
En este sentido, lo importante es comprobar qué información figura, cuál es su fecha y si refleja correctamente el estado de la obligación.
La Ley 25.326 establece que, cuando una deuda fue cancelada, debe constar esa circunstancia en la información crediticia y contempla un plazo reducido para su conservación.
Además, la Central de Deudores del BCRA y las bases privadas, como Veraz o Nosis, no son exactamente el mismo registro. El BCRA aclara que los reclamos relacionados con información incorrecta en bases privadas deben realizarse directamente ante las empresas responsables de esas bases.
Por eso, antes de asumir que existe una deuda vigente, conviene revisar el detalle de la información y verificar con el acreedor cuál es la situación actual.
Mito 5: consultar el historial crediticio perjudica el score
Consultar la propia información crediticia no debe confundirse con solicitar nuevos créditos.
La consulta de la Central de Deudores del BCRA permite conocer qué información existe sobre una persona, incluyendo la entidad que informó la financiación, el monto, la situación y los días de atraso.
Revisar estos datos es una medida útil para detectar errores o información desactualizada. De hecho, controlar periódicamente el propio historial permite identificar a tiempo una deuda que no se reconoce, una obligación ya cancelada que sigue apareciendo como pendiente o cualquier otra inconsistencia.
Cuidar tu historial crediticio depende de información correcta y hábitos financieros responsables
No existe una fórmula mágica para limpiar un historial crediticio en Argentina, ya que una deuda verdadera no desaparece simplemente por solicitarlo, ni una empresa puede garantizar que eliminará cualquier antecedente negativo.
Lo que sí puede hacer una persona es regularizar sus obligaciones, controlar que los acreedores informen correctamente los pagos y reclamar cuando existan datos erróneos o desactualizados. La legislación argentina también reconoce derechos de rectificación, actualización y, cuando corresponde, supresión de información personal.
Por eso, ante un antecedente negativo, lo primero es identificar qué información aparece, quién la informó, si la deuda continúa vigente y cuándo fue cancelada. Con esos datos es posible determinar si corresponde esperar una actualización, presentar un reclamo o solicitar la rectificación o supresión de la información. En Credixit te ayudamos en estos procesos. Contactanos.